En esta enfermedad hay un endurecimiento focal más o menos fuerte del tejido eréctil exterior por causa de una excesiva producción del tejido conjuntivo. No se ha encontrado aún la causa científica de este fenómeno. Sólo se sabe que hay ciertos grupos de personas que son más propensas a sufrir de IPP, entre ellas, por ejemplo, muchos diabéticos.
Las placas endurecidas hacen que el miembro se tuerza de forma dolorosa, lo cual causa muchos dolores durante el acto sexual, o incluso lo
hacen imposible.
Se puede recomendar una terapia con Phallosan como alternativa real a una intervención quirúrgica. Sobre todo en vista de que no limita la posibilidad de posteriores operaciones que fueran necesarias.
|